La mejora regulatoria es un conjunto de prácticas y principios que buscan simplificar, actualizar y mejorar el marco regulatorio de un país o región. El objetivo principal es garantizar que las regulaciones sean eficaces, eficientes y transparentes, facilitando la vida de los ciudadanos y las empresas.
Algunos beneficios de la mejora regulatoria incluyen:
- Reducción de costos: Se eliminan regulaciones innecesarias, lo que disminuye los costos para las empresas y el gobierno.
- Aumento de la competitividad: Las empresas pueden operar en un entorno más favorable, lo que fomenta la inversión y la innovación.
- Transparencia y participación: Se promueve un proceso regulatorio más abierto y participativo, permitiendo que los ciudadanos y las partes interesadas den su opinión.
- Simplificación administrativa: Se reducen trámites y burocracia, facilitando el cumplimiento de las regulaciones.
En resumen, la mejora regulatoria busca crear un entorno más favorable y justo para todos, optimizando el impacto de las regulaciones en la sociedad y la economía. ¿Te gustaría saber más sobre cómo se implementa la mejora regulatoria en diferentes países?